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Siempre hemos matizado esa frase tan mentada entre los consultores de que "el silencio no es rentable" con un "casi nunca" porque creemos que el silencio puede ser una herramienta adecuada en ocasiones. En comunicación política es importante lo que se llama "manejar los tiempos", para decidir cuándo decir qué cosas ...o cuándo no decirlas. Administrar los silencios es útil para evitar la dispersión de mensajes y por lo tanto de titulares, para gestionar el desgaste en épocas difíciles, o  cuando se pretende que una noticia muera por si misma evitando su realimentación con jugosos titulares. El equipo de comunicación que domine la agenda y consiga noticia en cada momento tendrá ganada la opinión pública para su candidato.

La estrategia del silencio no era sostenible en un día tan difícil como el martes pasado, en una situación de crisis comunicativa que exigía, en nuestra opinión, una intervención que transmitiese serenidad en medio de la zozobra.

[caption id="" align="aligncenter" width="377" caption="La espantá. Todo un arte."][/caption]
Lo hemos dicho esta misma tarde en el programa Asuntos Propios de RNE (> 15:23) al que acudimos para hacer un análisis del debate electoral: Los ganadores de este debate son los ciudadanos. Los doce millones de personas que lo siguieron por televisión y que iniciaron a su vez otros tantos debates en torno a sus impresiones.  Debemos alegrarnos de que poco a poco los debates televisados se conviertan en indispensables en cualquier campaña electoral porque es una manera de que los ciudadanos entendamos que la comunicación es una habilidad imprescindible para la política y para cualquier otro ámbito profesional. Educación en competencias si, pero también en habilidades. Su seguimiento refuerza además otro de nuestros "mantras" habituales sobre la conveniencia de que los debates sean abiertos. Algo avanzamos al permitirse las interpelaciones, o sea, las intervenciones no necesariamente programadas que hicieron el debate mucho más atractivo para el público, aunque aún queden demasiadas pautas dictadas por los gabinetes de campaña de los candidatos. [caption id="" align="aligncenter" width="421" caption="Rubalcaba y Rajoy: Solos ante el peligro."][/caption]
Tiempos tasados, temas cerrados de antemano, elección de planos,  y prohibición de que exista público en la sala... Pocas cosas dejan los equipos de campaña a la espontaneidad de un verdadero debate electoral pero deberemos conformarnos con lo que hay un año más y agradecer que al menos se empieza a asumir la idea de que no puede haber elecciones sin debate público y televisado. Al menos uno.

Un debate electoral televisado debe transmitir sensaciones muy parecidas a las del actor que sale a escena, o el boxeador en medio del ring

El 7 de noviembre se ven las caras Rubalcaba y Rajoy y la simple experiencia de este último en los dos debates anteriores debería concederle una mínima ventaja inicial. Por mucho que ambos se hayan prodigado en medios de comunicación en sus años de gobierno y aunque hayan tenido sus combates dialécticos en el Congreso, un debate electoral televisado debe transmitir sensaciones muy parecidas a las del actor que sale a escena, o el boxeador en medio del ring. Presión y ¿por qué no?  Miedo. [caption id="" align="aligncenter" width="430" caption="Y en la otra esquina, con calzón rojo..."][/caption]
Aún seguimos a la espera de la foto del político besando a un niño en los brazos de su madre. Normalmente se producía siempre junto a un puesto de mercado pero este año los niños deben estar en la guardería porque las visitas a los mercados no han faltado. No está siendo ésta una campaña innovadora, la verdad. Al margen de las esperanzas puestas en las redes sociales para acercarse a los votantes y el photoshop del que algunos carteles electorales abusan. Da la sensación que algunos candidatos se preocupan más por parecer más jóvenes que creíbles, y se olvidan de que las arrugas bien puestas nos hacen más humanos y, por lo tanto, más cercanos, que es de lo que se trata ¿no?

Confesaremos que esto no es realmente un post. Nos ha salido mucho más largo pero creemos que es el momento idóneo para analizar las habilidades comunicativas de los principales candidatos canarios

Antes de continuar confesaremos que éste no es un post al uso. Nos ha salido mucho más largo pero creemos que es el momento idóneo para enfocar con un poco de detalle,  las habilidades comunicativas de los principales candidatos canarios a la presidencia, que además habrán puesto a prueba anoche en el único debate televisivo de estos comicios.
Ya dijimos en el post anterior que lo primeros espadas eran normalmente los destinatarios del adiestramiento en comunicación y hemos querido ver hasta qué punto han entrenado estas técnicas. Empezaremos con una polémica surgida estos días por el parecido de los vídeos de promoción de Paulino Rivero y José Miguel Pérez con los de otros candidatos de fuste fuera de nuestras fronteras. Los de Coalición Canaria se inspiran en los nacionalistas de CiU y los del PSOE en los socialdemócratas alemanes. No pasa nada salvo que el "homenaje" tratase de pasar desapercibido, algo imposible porque a la curiosidad insaciable de los ciudadanos hay que añadir en estos tiempos las inmensas posibilidades que ofrece la red a quienes desean conocer las tendencias en comunicación. Ahí está por ejemplo la página www.archivoelectoral.org, un referente para los que estudiamos esta disciplina.
Con las elecciones a la vuelta de la esquina, vamos anotando en nuestro particular cuaderno de campo impresiones y reflexiones en torno a la comunicación de los líderes y partidos políticos en Canarias. El material es abundante así que como en los antiguos folletines vamos a mostrarlo por entregas a través de varios post. Para empezar, un adagio que imponen las nuevas tecnologías: Si escribe en las redes sociales, evite las faltas de ortografía. El apunte no es nuestro, sino del PSOE a sus candidatos a las próximas elecciones, que saben que a partir de ahora escribir “consejal” en lugar de “concejal” puede echar por tierra su imagen y su discurso. No es un consejo baladí por mucho que nos parezca de sentido común, igual que no lo son el resto que incluye el partido en un decálogo semejante al  que estarán repartiendo el resto de partidos entre sus aspirantes.

Comunicar es, para los candidatos políticos, como correr para las cebras: vital.

La del título es una pregunta que ronda en torno a estos comicios y que no nos resistimos a tratar en esta ocasión, aunque de forma excepcional porque  somos conscientes de que es una cuestión para el análisis electoral o la sociología, más que de la comunicación estratégica. Permíntannos por tanto que apuremos un poco el asunto que tratamos en el anterior post y al menos dejemos planteada la cuestión, aunque ni mucho menos resuelta.   Los manuales de estrategia política suelen decir que en las elecciones locales las siglas de los partidos nacionales tienen menos influencia que el candidato. La cercanía que permite (y obliga) la representación municipal hace que los electores tengan motivaciones distintas a las puramente ideológicas al llegar a la urna. Dicho de otra manera,  el que es de un partido "de toda la vida" puede votar a un candidato de otra marca alectoral porque lo siente más cercano, o porque le inspira más confianza. Se explica de esta forma que haya muncipios con alcaldes que llevan más de 20 años en el cargo. La alternancia en el poder se deja para otras instituciones o para las grandes ciudades.

Entre las herramientas de los estrategas de campaña están los estudios cualitativos que determinan cuáles son las mayores preocupaciones de los vecinos

Ahora bien, entre las herramientas de los estrategas de campaña están los estudios cualitativos que determinan cuáles son las mayores preocupaciones de los vecinos. En función de esas inquietudes el equipo de campaña diseñará un discurso que "conecte" con ellos.  Viendo los mensajes que llegron en esta larga precampaña, esa parece ser la estrategia incial de los candidatos a ayuntamientos y cabildos. Ya vimos algunas vallas prometiendo plazas, aparcamientos, parques o incluso playas. 

Seguro que no seremos los primeros en destacarlo pero el dato está ahí. Tras el anuncio de su marcha  Rodríguez Zapatero se va a convertir en lo que en la política anglosajona se llama un "pato cojo", que es el presidente en los últimos meses de su último mandato. También Aznar lo fue en su momento, con la diferencia de que las encuestas entonces le permitían poder suficiente incluso para nombrar su sucesor. En Canarias lo fue Adán Martín desde que anunció que no se presentaba a las elecciones siguientes pero no tuvo que hacerlo con tanta antelación y el calendario le permitió marcar los ritmos que le convenían.  Así que salvo que se convoquen elecciones anticipadas Zapatero va a ser un pato cojo de larga duración, lo que va a tener dos consecuencias inmediatas para la estrategia electoral de los partidos: la opinión pública desviará la mirada hacia sus posibles sucesores y la presión sobre él disminuirá tanto por parte de la oposición como de los medios más beligerantes.

La primera variable será que el voto de castigo ya no es necesario para mandar un mensaje claro al aún presidente.  El recado, en tal caso, ya ha sido recibido.

El anuncio del presidente estatal coincide con la publicación de una nueva encuesta de intención de voto en Canarias lo que va a permitirnos contrastar sus conclusiones con las que se extraigan de las encuestas que se elaboren con un ZP enfilando la salida y así comprobar  la repercusión de esta noticia en el voto local o autonómico .¿Son válidas estas encuestas tras el paso a un lado del Presidente estatal? ¿Se mantendrá igual la intención de voto?

Fueron brotando poco a poco, al borde de las carreteras como flores tardías de invierno, pero polinizaron prácticamente todo el espacio libre. Como vinieron, han vuelto a irse por la nueva normativa hasta que entremos oficialmente en periodo electoral. De nuevo  todo el espacio será para los candidatos electorales que unas veces se presentan al electorado y otras les recuerdan que siguen allí…otra vez. Los hay con miradas al infinito, vislumbrando un futuro oculto a los demás en actitud casi mística, como aquellos carteles de Suárez en blanco y negro o de Felipe González con las sienes teñidas de blanco para resultar más interesante. Otros miran fijamente al espectador , mostrando firmeza, claridad de ideas, y los menos favorecidos por la cámara se ladean para no intimidar al votante. Carteles electorales, vallas, pósters, trípticos, llaveros, imanes,…cualquier soporte vale para que el rostro del candidato se vuelva familiar. Es el merchandising político que  calienta motores para el maratón electoral que ha comenzado a correr hace tiempo, si es que estuvo parado alguna vez. Pero ahora es el turno de las vallas que a modo de avanzadilla nos muestran a los candidatos a una escala distinta a la de los carteles pero compartiendo, eso si, muchos elementos comunes.

¿Obtendremos su voto con una buena valla? No. Al menos no “solo” con una buena valla.

Recién llegados de las Jornadas "Comunicación desde la ciudad" en Bilbao  organizadas por ACOP, queremos volver a recalcar la importancia de las aplicaciones del placebranding en la planificación estratégica de las ciudades. Una herramienta, que va más allá de los clásicos planes urbanos y  de los diseños de logos, en la que se soporta la construcción de una marca ciudad.  Una forma de reinventar las ciudades y de posicionarlas en el exterior pero sobre todo entre sus propios ciudadanos.  Algunos atisbos de esta forma de posicionamiento hemos visto en los últimos años aunque centradas básicamente en el turismo, para crear una imagen externa atractiva. Pero ¿por qué no ir más allá?

Pareciera que aceptamos con resignación que nuestra principal debilidad frente a otros destinos competidores es el patrimonio y nos olvidamos del indudable atractivo que pueden llegar a tener nuestras ciudades

 
Llegó el lunes post electoral y como ya debe haber una legión de analistas  haciendo cábalas sobre mayorías, pactos y efectos de las elecciones en Cataluña nosotros vamos a situarnos 48 horas antes, justo en la jornada de reflexión para hacer lo propio acerca de la campaña electoral de este año.  Nos cuestionamos si lo que vimos en las elecciones catalanas será un adelanto de lo que vendrá en las autonómicas y municipales de 2011, y veremos sugerentes spots que mezclen erótica y política: eropolítica. [caption id="attachment_2944" align="aligncenter" width="437" caption="El erotismo en la política no siempre es tan artístico."][/caption]

Lo que a nosotros nos resulta llamativo no es la eropolítica como recurso  sino que en esta ocasión haya sido utilizada por partidos con cierta implantación.

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