Cuaderno de la comunicación política canaria (II). Las habilidades personales

Cuaderno de la comunicación política canaria (II). Las habilidades personales

Aún seguimos a la espera de la foto del político besando a un niño en los brazos de su madre. Normalmente se producía siempre junto a un puesto de mercado pero este año los niños deben estar en la guardería porque las visitas a los mercados no han faltado. No está siendo ésta una campaña innovadora, la verdad. Al margen de las esperanzas puestas en las redes sociales para acercarse a los votantes y el photoshop del que algunos carteles electorales abusan. Da la sensación que algunos candidatos se preocupan más por parecer más jóvenes que creíbles, y se olvidan de que las arrugas bien puestas nos hacen más humanos y, por lo tanto, más cercanos, que es de lo que se trata ¿no?
Antes de continuar confesaremos que éste no es un post al uso. Nos ha salido mucho más largo pero creemos que es el momento idóneo para enfocar con un poco de detalle,  las habilidades comunicativas de los principales candidatos canarios a la presidencia, que además habrán puesto a prueba anoche en el único debate televisivo de estos comicios.
Ya dijimos en el post anterior que lo primeros espadas eran normalmente los destinatarios del adiestramiento en comunicación y hemos querido ver hasta qué punto han entrenado estas técnicas. Empezaremos con una polémica surgida estos días por el parecido de los vídeos de promoción de Paulino Rivero y José Miguel Pérez con los de otros candidatos de fuste fuera de nuestras fronteras. Los de Coalición Canaria se inspiran en los nacionalistas de CiU y los del PSOE en los socialdemócratas alemanes. No pasa nada salvo que el “homenaje” tratase de pasar desapercibido, algo imposible porque a la curiosidad insaciable de los ciudadanos hay que añadir en estos tiempos las inmensas posibilidades que ofrece la red a quienes desean conocer las tendencias en comunicación. Ahí está por ejemplo la página www.archivoelectoral.org, un referente para los que estudiamos esta disciplina.

 

RIVERO, EL COMUNICADOR CERCANO

El único reproche que haríamos al spot de Rivero es el de forzar en exceso al candidato, obligarle a tomar un pose que no es suya. Prácticamente al final del video Rivero grita un “tenemos que seguir trabajando por Canarias” que no funciona bien. En primer lugar porque públicamente a Rivero se le atribuye un talante sosegado y si él no grita normalmente , no tiene por qué hacerlo ahora. La pose se nota sobre todo por que el gesto no acompaña a la acción, hay una distorsión que resta credibilidad a un spot que tiene, nadie lo niega, una factura visual impecable. Los manuales dicen que  al candidato político se le construye sobre una base real, que es su personalidad, a  partir de ahí se modela el personaje en cuya creación participan también los ciudadanos con su propia percepción. Pero si la actitud no casa con la personalidad el efecto que se obtiene es notablemente artificial.
Podemos ver un ejemplo en la rueda de prensa del presidente en la Moncloa. Anunciaba el apoyo de Coalición Canaria a los presupuestos generales del Estado y el momento requería cierta solemnidad, pero llama la atención el tono plano que adopta la comparecencia sobre todo al principio, cuando vemos a Rivero agarrado con fuerza al atril, más concentrado en buscar las palabras exactas (el momento lo requería) que en controlar el mensaje corporal. Las manos se van soltando poco a poco sobre todo cuando empieza a responder a las preguntas de los periodistas (a partir del minuto 3:04 del video siguiente) cuando las manos se vuelven más expresivas y el gesto más relajado.
Nos parece que Rivero se maneja bien en las distancias cortas, por eso parece más cómodo cuando contesta al periodista que es cuando “conecta” con la persona. Puede que le ocurra lo que a muchos oradores que perciben a su audiencia como un muro anónimo. Normalmente recomendamos técnicas para construir puentes con el público y eso es lo que logran, por ejemplo, las preguntas: el muro se transforma en persona y la actitud comunicativa cambia.
Tal vez sea por intuición o por el ejercicio de su cargo pero creemos que una de las habilidades comunicativas más destacadas en el candidato nacionalista es su capacidad para adaptar su discurso a su auditorio. En este otro ejemplo podemos observar casi un tono didáctico. Observen cómo (1:40 ) las manos acompañan perfectamente a las palabras, las refuerzan oportunamente con puños cerrados y el orador adopta una postura claramente abierta mostrando las palmas y abriendo totalmente los brazos. Se siente cómodo.
Un poco antes (1:15) vemos un abrazo que resulta cálido y espontáneo y que refuerza la sensación cercanía. Un gesto acertado y difícil de forzar.
En los mítines se observa un alumno aplicado que es capaz de salir de su zona de comodidad, situada en el discursos sosegados, para arengar a los asistentes con un gesto que aún resulta algo forzado al mover los puños de atrás adelante, al obligarse al gesto trata de encontrar un punto de fuga o una especie de asidero en los micrófonos a los que se agarra en repetidas ocasiones.  Es su recurso de escape, al adoptar un tono en el que aún no parece estar del todo cómodo.

PÉREZ, EL COMUNICADOR EXPRESIVO

El principal obstáculo para el candidato socialista, José Miguel Pérez, no es comunicativo, sino estratégico. El conocimiento de Pérez entre los ciudadanos, es aún escaso, sobre todo en la provincia occidental. Sin embargo su spot de campaña trata de transformar en ventaja ese problema transmitiendo frescura al electorado. De ahí el lema “Hay alguien nuevo en política…” y las frases que intercala en el vídeo con toda la intención: “He venido a ayudar…”, “…desencanto con la política y los políticos”, y dos palabras que apuntan directamente al público joven: “…contra la rutina y el aburrimiento…” En definitiva, una tarjeta de presentación.
Pérez tiene un rostro amable y en los carteles electorales se han dado cuanta del potencial de una sonrisa totalmente abierta. Es una imagen que aún admite muchos matices en su construcción de marca personal, pero observamos un buen entrenamiento en su lenguaje corporal en los mítines donde se expresa con soltura e introduce un discurso con matices en los tonos, indispensables para mantener la atención del respetable. Sólo le recomendaríamos en los mítines un poco más de ritmo en la cadencia de voz, para que no se pierda intensidad durante los silencios, a ratos, demasiado largos.
Se trata de una secuencia de afirmación, confianza y refuerzo, que muestra un uso de las manos bien coordinado con la palabra. El primero puntualiza un aspecto del discurso y da autoridad a la frase. El segundo es el gesto de confianza por excelencia, las palmas de las manos extendidas hacia delante, bien apoyado con una sonrisa. Es un gesto amistoso y muy abierto. El siguiente reafirma esa confianza y le da cierta solemnidad. Es un gesto aprendido y por cierto, muy  habitual en Rodríguez Zapatero, que muestra la palma de la mano como si estuviera prestando juramento al tiempo que asiente con la cabeza repetidamente. Pérez ha asimilado rápidamente buenos mimbres comunicativos que le permitirán mejorar aún más en este sentido.
Quizá sea en las comparecencias televisivas donde aún vemos un lenguaje no verbal muy rígido y un tono muy bajo , a veces susurrante, que  puede resultar monótono. La escuela de los mítines es un excelente campo de trabajo para soltarse ante su público pero, como hemos dicho en otras ocasiones, cada escenario requiere sus propios códigos comunicativos.

SORIA, EL COMUNICADOR SEGURO

Terminamos este repaso de habilidades comunicativas con el tercer aspirante con representación parlamentaria actualmente. José Manuel Soria es un alumno aventajado en estas lides. De su técnica destacamos sobre todo el buen uso de las manos con las que sabe acompañar su discurso adoptando una postura abierta y a la vez muy segura. Soria aparece categórico en sus afirmaciones lo que le hace muy creíble, pero a veces puede pecar de exceso cuando adopta un gesto muy grave.
El spot de campaña es un ejemplo de esa postura que trata de inspirar seriedad, tanta que casi sorprende cuando “rompe” el gesto levantando las cejas.
Esa expresión muy seria responde seguramente a una estrategia que busca transmitir solvencia, y que puede ser especialmente útil en las entrevistas en directo porque mantiene una clara distancia con el periodista lo que puede ayudarle sobre todo ante las preguntas incómodas. Pero insistimos en que en ocasiones es un gesto duro que  puede percibirse como enfado por parte del espectador. En los mítines se muestra Soria como un orador sólido, que se apoya gestualmente en ambas manos, lo que le permite explicar conceptos de manera concisa. En este sentido uno de sus gestos más característicos es el de puntualizar con ambas manos, como sosteniendo algo entre ellas.
Con todo, creemos que al candidato popular hay que reconocerle la iniciativa en la comunicación a través de medios alternativos, como las redes sociales, donde fue de los primeros en empezar a usar un perfil y también en otros formatos en los que probablemente, trata de contrarrestar una expresión que tiende a ser demasiado seria. Como botón de muestra esta iniciativa en la que el aspirante a la presidencia se vale de la ficción para explicar partes de su programa electoral. El formato desenfadado obliga a mostrar otras dotes interpretativas que, de paso, van a ser siempre de utilidad en cualquier reto comunicativo, porque pocas cosas hay tan parecidas al orador frente a su audiencia como el actor, sólo ante su público. Y eso vale por todos.
La conclusión es que los principales candidatos han entrenado, y puede que muy duro, para mejorar su capacidad de comunicación y que su mensaje llegue de manera más clara y , sobre todo más creíble. Pero también que esa capacidad comunicativa varía en cada situación y exige distintos códigos en función del escenario y la audiencia. La profundización y la práctica dotan al candidato de versatilidad que le permiten estar a la altura en distintas circunstancias. Un esfuerzo que, generalmente, se diluye a medida que bajamos en el escalafón político, pese a que, en nuestra opinión, es indispensable para todos los que  basan en “comunicar bien” buena parte de su éxito, sea en un pequeño ayuntamiento o en las más altas instancias.
 
Por nuestra parte adelantamos desde hoy nuestra particular jornada de reflexión así que, igual que en los toros, solo nos queda decir: ¡Que dios reparta suerte!


Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información

ACEPTAR
Aviso de cookies

Send this to a friend