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Son muchos los que aseguran que el Big Data ha dejado de ser una tendencia para convertirse en una herramienta imprescindible, capaz de transformar el sector industrial, especialmente el turístico donde muchas empresas han llevado a cabo una importante inversión para recoger y analizar los...

Se puede amar una marca? Kevin Roberts aseguró hace casi una década que si, y de eso sigue viviendo (y muy bien). Vió que existen razones mas allá de la razón o las ofertas comerciales que nos pueden hacer sentir un vinculo emocional, y obviamente...

Ya comentamos en su día que aunque es rara la crisis de comunicación que avisa, existen algunas que llaman la atención por su llegada absolutamente imprevisible. De entre todas las crisis difíciles de prever se lleva la palma la de la tetera de Hitler, sin...

Un señor llamado Anthony, que tiene una empresa inmobiliaria en Brookling, le ha propuesto a sus empleados que se tatúen el logo de la empresa a cambio de un 15% más de salario. Una primera reflexión nos invita a pensar en el mercado...

Fue tras un viaje a Japón de uno de nosotros, cuando comentamos uno de los fenómenos de aquel país más curiosos a los ojos de un occidental. En los famoso "pachinkos" millones de japoneses se gastan sus yenes (y sus horas) en ver caer bolitas de acero por una máquina que combina una especie de pinball con animaciones de video. Ni idea de cómo se juega pero al parecer crea una enorme adicción,  y eso que el ganador se lleva sólo bolitas de acero, lo que se dice un premio en metálico literalmente, pero sin un yen que llevarse al bolsillo, y perdón por el juego de palabras.

Gamificación: Motivar a través del juego. Ni más ni menos. Muchos han visto la panacea para mejorar la producción de las empresas en cuestiones que no tiene que ver con la mejora de las curvas de ventas

Nos gusta jugar, y en eso no somos tan distintos a los japoneses. hace mucho tiempo que sabemos eso pero no hace tanto que algunos visionarios vieron en el juego la forma definitiva para crear una motivación en el trabajo. Lo siguiente fue darle un nombre técnico y por supuesto anglosajón, y con perdón para los puristas del idioma, crearon el concepto de gamification. Al castellanizarlo le llamamos gamificación. Otro palabro.
Una de las características más irritantes de las crisis de comunicación es que casi siempre surgen de forma súbita. De sopetón. Así que hablar de crisis sorpresa viene a ser una redundancia.  Ocurre sin embargo que a veces las crisis ni siquiera derivan de la acción u omisión de una empresa. Simplemente nos alcanza una ola que no ayudamos a generar. [caption id="" align="aligncenter" width="503"] Un lema desafortunado.[/caption] Estos días hemos visto varios ejemplos asociados a dos tragedias que se han producido en distintas partes del mundo y que provocan efectos colaterales en las marcas afectadas. Vaya por delante que no pretendemos frivolizar con asuntos en los que nada es comparable a los daños a personas. Constatamos, no obstante, que las consecuencias se extienden en distintos ámbitos a modo de ondas en un estanque.

¿Sabían que Nike tenía a la venta unas camisetas con el lema Boston Massacre? También hay que tener puntería para manejar ese slogan

Nos contaba Alicia Feliciano, consultora tecnológica y autora del libro "Socorro quiero ser digital", que hay unas islas polinesias que viven de su dominio...en internet. El país insular se llama Tuvalu y en su día tuvo la suerte de que le asignaron el dominio .tv,  unas siglas por las que muchas empresas audiovisuales estaban dispuestas a pagar una fortuna. Así lo hacen, de hecho, y Tuvalu se sostiene gracias a los royalties que les dan esas dos letritas. [vsw id="a7S8fy95keA&feature=youtu.be" source="youtube" width="425" height="344" autoplay="no"]

 A finales de este mes se ponen en circulación los nuevos dominios que autorizó el año pasado y de los que usted puede disponer si dispone de la módica cantidad de 180.000 euros para empezar a hablar...

Es una cuestión de credibilidad. No existe mejor promoción que  el boca a boca. La recomendación de toda la vida que nos hacen otros usuarios que saben lo que estamos buscando, porque es probable que ellos en su momento buscasen exactamente lo mismo. Nos fiamos de lo que nos dicen usuarios como nosotros que, en principio,  no tienen otro interés que el de compartir su experiencia o , en el peor de los casos, advertirnos sobre ella. Y la Red una vez más, ha sabido globalizar esa cuestión de confianza  a través de personas que ni siquiera se conocen entre si.

Algunos estudios cifran en un 79 % el porcentaje de los clientes potenciales que se ven realmente influenciados por los comentarios online para realizar su compra

Seguramente los sistemas de reputación basados en opiniones de usuarios tengan una mayor importancia  aún en la industria de la hostelería habida cuenta de la cantidad creciente de usuarios que elige su destino y alojamiento a traves de Internet y basándose en las opiniones que encuentra en ella.   Algunos estudios cifran en un 79 % el porcentaje de los clientes potenciales que se ven realmente influenciados por los comentarios online para realizar su compra.

woll Consultores

La palabra en si misma ya provoca rechazo: Buzoneo. Y no es una reacción aislada, da igual si se trata de un asalto publicitario al buzón de nuestra comunidad, al parabrisas del coche o spam enviado a nuestro otro buzón, el electrónico. Si llegamos a leerlo, lo que nos apetece realmente es empapelar la oficina del remitente con sus "amables" ofertas.  Hay muchas razones que a nuestro juicio hacen no solo obsoleto, sino claramente contraproducente el uso del buzoneo, sea cual sea su sistema.

No hará falta un estudio para saber que la marca que acaba de invadir nuestro buzón tiene, de entrada, toda nuestra antipatía.

El  principal motivo es el rechazo que provocan. No hará falta un estudio para saber que la marca que acaba de invadir nuestro buzón tiene, de entrada, toda nuestra antipatía. Estos días, por ejemplo, nos sorprende encontrar en docenas de portales de la zona ofertas de una clínica dental, sin duda mal asesorada. Precisamente un negocio que se basa en la confianza no puede permitirse acciones que generan lo contrario. [caption id="attachment_5028" align="aligncenter" width="384"]¡Nos atacan! ¡Nos atacan![/caption]

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