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Una de las características más irritantes de las crisis de comunicación es que casi siempre surgen de forma súbita. De sopetón. Así que hablar de crisis sorpresa viene a ser una redundancia.  Ocurre sin embargo que a veces las crisis ni siquiera derivan de la acción u omisión de una empresa. Simplemente nos alcanza una ola que no ayudamos a generar. [caption id="" align="aligncenter" width="503"] Un lema desafortunado.[/caption] Estos días hemos visto varios ejemplos asociados a dos tragedias que se han producido en distintas partes del mundo y que provocan efectos colaterales en las marcas afectadas. Vaya por delante que no pretendemos frivolizar con asuntos en los que nada es comparable a los daños a personas. Constatamos, no obstante, que las consecuencias se extienden en distintos ámbitos a modo de ondas en un estanque.

¿Sabían que Nike tenía a la venta unas camisetas con el lema Boston Massacre? También hay que tener puntería para manejar ese slogan

Es triste tener que comentar en clave de comunicación de crisis una tragedia en la que han muerto cuatro personas, pero lo cierto es que sucesos como el del Madrid Arena tienen también consecuencias para la reputación de  las instituciones y empresas implicadas. A nadie le extraña que una situación así concite la atención de los medios de comunicación meses después de la tragedia. Ante situaciones tan azarosas, en la que podrían haber muerto muchas personas más,  la opinión pública necesita una explicación que sirva de bálsamo para la desazón de saber que lo que ocurrió a las cuatro chicas que murieron le podía haber pasado a cualquiera de los miles de asistentes a la fiesta.  Tras la petición de explicaciones se halla también crear la sensación de que algo así no volverá a pasar y que para ello habrá responsables que serán castigados.

La respuesta del operador que todos hemos podido oir en los últimos días está totalmente fuera de lugar y ha provocado un daño enorme a la imagen de los servicios de emergencia madrileños

Y en medio de esta catarsis colectiva, en la que se van conociendo nuevos datos casi a diario,  nos resulta sorprendente  que una institución que convive  a diario con dramas personales de todo tipo no tenga una mejor instrucción para solventar este tipo de situaciones. La última controversia pública sobre este asunto viene a cuento de la atención telefónica dada desde el Samur a los amigos de dos de las victimas que pedían ayuda desesperadamente. La respuesta del operador que seguramente todos hemos podido oir en los últimos días está totalmente fuera de lugar y ha provocado un daño enorme a la imagen de los servicios de emergencia madrileños,  más allá de la atención sanitaria que pudieron prestar esa noche.
Siempre hemos matizado esa frase tan mentada entre los consultores de que "el silencio no es rentable" con un "casi nunca" porque creemos que el silencio puede ser una herramienta adecuada en ocasiones. En comunicación política es importante lo que se llama "manejar los tiempos", para decidir cuándo decir qué cosas ...o cuándo no decirlas. Administrar los silencios es útil para evitar la dispersión de mensajes y por lo tanto de titulares, para gestionar el desgaste en épocas difíciles, o  cuando se pretende que una noticia muera por si misma evitando su realimentación con jugosos titulares. El equipo de comunicación que domine la agenda y consiga noticia en cada momento tendrá ganada la opinión pública para su candidato.

La estrategia del silencio no era sostenible en un día tan difícil como el martes pasado, en una situación de crisis comunicativa que exigía, en nuestra opinión, una intervención que transmitiese serenidad en medio de la zozobra.

[caption id="" align="aligncenter" width="377" caption="La espantá. Todo un arte."][/caption]
Si el propio vicepresidente de la CEOE admite que su organización necesita reinventarse y mejorar su imagen no seremos nosotros quienes le discutamos el diagnóstico. Hace poco más de un año analizábamos precisamente el lastre que suponía para esta organización un perfil proclive a los estereotipos, en la que muchos probablemente ven una especie de lobby de poderosos magnates, antagonistas de los sufridos asalariados. Los tiempos que corren están sirviendo para repensar estructuras que creíamos inamovibles.  El problema para la CEOE como admite su propio vicepresidente es que muchos empresarios no se reconocen en esta estructuras, desde los pequeños empresarios que luchan para pagarse su propio sueldo a los nuevos emprendedores que necesitan estructuras mucho más ágiles y flexibles.

La imagen de las Cámaras de Comercio es probablemente más cercana a los empresarios "de a pie". En estos años las Cámaras han logrado una mayor conexión con muchos emprendedores a los que han "enseñado" a ser empresarios.

[caption id="" align="aligncenter" width="319" caption="Ah, los estereotipos..."][/caption]
Lo hemos dicho esta misma tarde en el programa Asuntos Propios de RNE (> 15:23) al que acudimos para hacer un análisis del debate electoral: Los ganadores de este debate son los ciudadanos. Los doce millones de personas que lo siguieron por televisión y que iniciaron a su vez otros tantos debates en torno a sus impresiones.  Debemos alegrarnos de que poco a poco los debates televisados se conviertan en indispensables en cualquier campaña electoral porque es una manera de que los ciudadanos entendamos que la comunicación es una habilidad imprescindible para la política y para cualquier otro ámbito profesional. Educación en competencias si, pero también en habilidades. Su seguimiento refuerza además otro de nuestros "mantras" habituales sobre la conveniencia de que los debates sean abiertos. Algo avanzamos al permitirse las interpelaciones, o sea, las intervenciones no necesariamente programadas que hicieron el debate mucho más atractivo para el público, aunque aún queden demasiadas pautas dictadas por los gabinetes de campaña de los candidatos. [caption id="" align="aligncenter" width="421" caption="Rubalcaba y Rajoy: Solos ante el peligro."][/caption]
Fue el lamentable protagonista de la actualidad avanzado el verano, su rostro apareció de repente en todas las portadas del mundo con la mirada tranquila, el gesto satisfecho y sonriente  del asesino de 77 personas en Noruega. Y en cada fotografía, en cada imagen del asesino, una marca que empezó a asociarse a ese loco sanguinario a fuerza de repetirse. En todas sus apariciones el asesino confeso vestía una prenda de Lacoste. [caption id="" align="aligncenter" width="372" caption="Breivik y el cocodrilo. Siempre juntos."][/caption]

La asociación se produce en la mente del consumidor como si el logo del cocodrilo se conviertiese en el siniestro patrocinador de un personaje odioso

Podría ser una de las nuevas leyes de la comunicación con el avance de las nuevas tecnologías. Cuidado con el mensaje que envías porque te pueden responder, o a una acción corresponde una reacción. A muchas empresas aún les está costando acostumbrarse a que los ciudadanos estén dejando de ser meros receptores pasivos de información publicitaria. El mensaje de ahora tiene billete de ida y vuelta,  los ciudadanos reciben, valoran y emiten su veredicto con acuse de recibo.

Vemos el efecto boomerang de la última campaña de Bankia. El ciudadano activo responde "no" a la invitación  y  da un golpe considerable a la imagen de la entidad

Es quizá el argumento más difícil de asumir, que no de entender, para quienes se encuentran inmersos de una situación de crisis comunicativa grave. Asumir pérdidas es un concepto al que nos resistimos, por naturaleza, y más aún cuando hablamos de negocios e inversiones. Sin embargo ya sabemos que no hay empresa que sobreviva a una crisis de reputación seria. Así que la gestión de una de estas crisis requiere antes que nada hacer un cálculo de cuánto va a costar recuperar la credibilidad.

El escándalo es tan grande que amenaza a la reputación de todo el grupo comunicativo, y en última instancia al propio magnate Rupert Murdoch

Porque como recordábamos horas antes de que el jurado hiciese pública su decisión la elección de Las Palmas de Gran Canaria era una gran oportunidad, pero el proyecto no terminaba ahí. Ahora que conocemos el resultado toca felicitar a la ciudad ganadora y seguir adelante. Una vez que la desilusión deje paso a la reflexión serena nos daremos cuenta que hay un camino andado, una labor que puede aprovecharse para desarrollar un concepto de ciudad compartido entre todos los ciudadanos. [caption id="attachment_3833" align="aligncenter" width="360" caption="Ciudades españolas finalistas"][/caption]

Es justamente ese uno de los principales logros que conlleva el haber participado en la selección final. La implicación de la ciudadanía es indispensable para sacar adelante un proyecto de marca-ciudad que añada valor al destino.

Es justamente ese uno de los principales logros que conlleva el haber participado en la selección final. La implicación de la ciudadanía es indispensable para sacar adelante un proyecto de marca-ciudad que añada valor al destino. Es un proceso del que nos hemos ocupado insistentemente en este blog porque estamos seguros de que es una herramienta eficaz para el desarrollo de las ciudades, y para conseguirlo nada mejor que aprovechar el orgullo de pertenencia que surge al marcar un objetivo común y defenderlo dignamente.
Las Palmas de Gran Canaria tiene hoy la oportunidad de ser elegida capital europea de la cultura 2016. No es simplemente una cuestión de orgullo, sino una gran oportunidad para definir la marca-ciudad, esa herramienta que hemos defendido en tantas ocasiones y que en Woll consideramos indispensable para el desarrollo estratégico de cualquier ciudad.  Por eso aprovechamos la ocasión para recordar nuestra reflexión de hace ya algunos meses en torno a la candidatura canaria a esta nominación. Mientras tanto cruzamos los dedos.

POST RECUPERADO (5 OCTUBRE DE 2010)

Es un logro por el que tenemos que felicitarnos todos los canarios, en general, y particularmente los ciudadanos de Las Palmas de Gran Canaria, que avanzan un paso más hacia el sueño de ser Capital Cultural europea en 2016. El tren no volverá a pasar hasta 2032, cuando a España le corresponda otra vez designar la ciudad que será foco de atención cultural para 500 millones de europeos, así que es el momento de apostar fuerte.  La designación es, en primer lugar, un enorme escaparate en el que se puede mostrar mucho más que sol y playa para atraer nuevos turistas.  Pero también es la oportunidad de reinventar la ciudad, regenerando espacios públicos y mejorando su imagen, sin olvidar los beneficios económicos que pueden llegar con las inversiones atraídas por el acontecimiento. Algunas estimaciones en las ciudades que han albergado la capitalidad estiman que el retorno de la inversión ha sido de 8 a 10 euros por cada euro gastado.

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