octubre 2010

La frase del título no es nuestra,¡ya nos gustaría! Hay que apuntársela a Christian Salmon un escritor en particular cruzada contra una de las herramientas de comunicación política más exitosas de los últimos 20 años: el storytelling. Contar historias para persuadir a los electores. Pura propaganda para engañar a los ciudadanos dice él. El País le entrevistó hace dos años cuando promocionaba su ensayo con ese mismo título, “Storytelling”, y en una de las respuestas  se cuestionaba si la elección de ministros de Sarkozy respondía a algo más que a su impacto mediático, o a la imagen que se pretendía enviar a la audiencia. Nos viene a la mente la entrevista en estos días en los que acabamos de conocer los nuevos ministros nombrados por Rodríguez Zapatero. Los medios de comunicación piden invariablemente un cambio de gobierno cuando las cosas no pintan bien para el ejecutivo, pero ¿puede una persona sola solucionar el problema de la economía? ¿Gestionar con éxito la Sanidad pública de todo un país? ¿Tener soluciones inmediatas para el dramático problema del paro? No hay varitas mágicas así que tendremos que coincidir con Salmon en que una de las ideas principales es, efectivamente, enviar mensajes. Un mensaje que sea comprendido con facilidad y que resulte coherente con el storytelling de este gobierno.

Salmon alerta de que la política se basa más en la percepción de los hechos que en los hechos en si. Algo que los consultores solemos repetir en nuestras charlas.

No nos habíamos dado cuenta hasta que nos sentamos a escribir un nuevo post. Llevamos 100 desde que comenzamos con este proyecto de compartir reflexiones sobre la comunicación estratégica a través de nuestro Woll-Lab. Y tampoco es que importe demasiado la cifra, la verdad ¿Qué...

33 personas atrapadas a más de 600 metros de profundidad pueden necesitar muchísimas cosas del exterior. No sólo bebida y alimentos o medicinas, sino también algo que leer, algunos juegos, pequeñas videocámaras y otras cosas que se van volviendo imprescindibles a medida que se acerca el rescate: un profesor de oratoria por ejemplo...

Los mineros atrapados han pedido comida alimentos y otras cosas que se vuelven imprescindibles a medida que se acerca el rescate: un profesor de oratoria...

No nos debe extrañar. Escribimos esto a pocas horas de que llegue a la superficie el primer minero rescatado del fondo de la mina de San José, en Chile. A estas alturas el campamento Esperanza no es sólo el escenario de un rescate; es un plató de televisión en el que se han dado cita más de 700 periodistas de todo el mundo, un inmenso escaparate del que todos, de una u otra manera, esperan sacar partido.
Es un logro por el que tenemos que felicitarnos todos los canarios, en general, y particularmente los ciudadanos de Las Palmas de Gran Canaria, que avanzan un paso más hacia el sueño de ser Capital Cultural europea en 2016. El tren no volverá a pasar hasta 2032, cuando a España le corresponda otra vez designar la ciudad que será foco de atención cultural para 500 millones de europeos, así que es el momento de apostar fuerte.  La designación es, en primer lugar, un enorme escaparate en el que se puede mostrar mucho más que sol y playa para atraer nuevos turistas.  Pero también es la oportunidad de reinventar la ciudad, regenerando espacios públicos y mejorando su imagen, sin olvidar los beneficios económicos que pueden llegar con las inversiones atraídas por el acontecimiento. Algunas estimaciones en las ciudades que han albergado la capitalidad estiman que el retorno de la inversión ha sido de 8 a 10 euros por cada euro gastado.

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